Gestión de las quejas en comunidades
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Una de las causas más habituales de bloqueos en las relaciones personales es la tendencia a intentar resolver problemas emocionales con soluciones de carácter cognitivo: por ejemplo, responder con un consejo práctico sobre cómo hacer algo diferente cuando la persona necesita empatía primero.
Esto también ocurre en las comunidades. La mayoría de las personas han crecido en un entorno en el que se ha prestado mucha más atención a la enseñanza de cómo resolver problemas, analizar y reflexionar sobre las cosas. Por eso, naturalmente, cuando surge una dificultad, es esto lo que nos viene a la mente.
Sin embargo, generalmente los desafíos en las relaciones son principalmente emocionales y tienen que ver con necesidades como el afecto, la conexión, la confianza, la escucha, el sentido de pertenencia, el apoyo, la capacidad de elección, etc. Los problemas racionales se refieren en cambio a la claridad, el aprendizaje y la información. Centrarse en los temas prácticos de una comunidad deja las cuestiones emocionales relegadas ante un sinfín de detalles, relatos, información, críticas, ideas para resolver problemas, análisis, explicaciones y justificaciones. Y así es como suelen desarrollarse las conversaciones con una persona de la comunidad que de algún modo “se queja”.
No es raro que en las comunidades haya alguien que expresa principalmente quejas y críticas sobre el funcionamiento de la misma. Quizás te preguntes por qué esa persona sigue asistiendo a las actividades de la comunidad. Por lo general, busca sanación emocional, pero no encuentra un camino directo hacia ella. Lamentablemente, su esperanza de sanación se desvanece al expresar sus necesidades de forma indirecta a través de reclamos y críticas, y al recibir como respuesta una sucesión de discusiones sobre hechos o, simplemente, silencio.
Cuando las quejas persisten y no hay conexión, las personas de la comunidad acaban por agotarse. Intentan alejarse de lo que perciben como reactividad y mala voluntad. Es probable que la persona que se queja muestre reactividad y mala voluntad, pero, en el fondo, lo que hay es una necesidad genuina de sanación, conexión, pertenencia o de que se le escuche.
Cuando este tipo de dinámica se ha prolongado durante años en una comunidad, como suele ocurrir, suele ser necesaria cierta ayuda externa. En este caso, todos los miembros de la comunidad necesitan ayuda para aprender a establecer límites ante las reacciones impulsivas, de modo que puedan prestar atención a las necesidades subyacentes. Cuando los miembros de la comunidad no viven con miedo a las reacciones impulsivas ni se distraen con discusiones logísticas, hay espacio para el cuidado genuino y la sintonía emocional.
Aun cuando las diferentes partes posean destrezas relacionales, muchas veces, suele ser necesario contar con una persona externa a la situación que ayude a crear y sostener un ambiente de ecuanimidad y compasión que favorezca la sanación. Y es importante que esta sanación se produzca para que la comunidad esté preparada para aprender nuevas habilidades y probar algo nuevo.
La capacidad de sintonía emocional es esencial en cualquier tipo de relación. Sin ella, la colaboración en la comunidad deriva en discusiones acaloradas en las que la calidad de la conexión se ve superada por el apego a las opiniones, el armar bandos y los detalles logísticos.
Aunque las quejas de una persona de la comunidad pueden incluir todo tipo de detalles, lo importante no son los detalles. Una crítica o reclamo es un pedido encubierto relacionado con una necesidad concreta. Dedicar tiempo a conectar, identificar y atender esa necesidad evita el sufrimiento a largo plazo. Atender una necesidad en el momento en que surge suele requerir muy poco esfuerzo y da lugar a la colaboración solidaria de la que dependen todas las comunidades para prosperar.
PRÁCTICA
Toma ahora un momento para recordar la última vez que te quejaste de algo. Echa un vistazo a la lista de necesidades universales e identifica cuáles eran las que se escondían detrás de tu expresión de inconformidad. Si en lugar de quejarte hubieras hecho un pedido directo, ¿cómo habría sonado?