Cómo disolver las barreras frente al recibir amor

A menudo se suele dar por sentado el hecho de ser capaz de recibir amor, pero si el título de esta Joya de Conexión te ha llamado la atención, sabes que no necesariamente es sencillo. Recibir amor puede estar rodeado de mucha confusión y reactividad. Incluso la palabra «amor» puede activar una serie de asociaciones que no siempre sirven a la vida. Quizá asocies el amor con el dolor de no haber recibido él que necesitabas en la niñez. Quizá asocies el amor con la creencia limitante de que no eres una persona digna de ser amada. Quizá imagines que el amor verdadero es imposible de encontrar o que es una experiencia mágica que sólo algunas personas muy afortunadas llegan a vivir.  

Un posible pequeño paso para sanar tu relación con el amor consiste en definirlo con claridad, de modo que puedas liberarlo de tus asociaciones subconscientes. Te propongo esta definición práctica: el amor es una energía viva que a menudo se experimenta como aceptación cálida, cuidado y generosidad. El amor puede expresarse de muchas formas diferentes. Por ejemplo, puede manifestarse a través del afecto físico, las palabras, los actos de servicio, la energía que se irradia, los deseos positivos, los regalos, el acompañamiento en momentos difíciles, el compartir, el establecimiento de límites al servicio de la vida, etc.

Teniendo esto en cuenta, puedes empezar a practicar cómo disolver las barreras al amor siguiendo estos tres pasos:

  • Establece tu intención: aprende a reconocer cuando te ofrecen amor.

  • Practica la observación sutil y la conciencia: toma conciencia sutilmente de cómo y cuando recibes el amor y cómo te alejas de él.

  • Diseña prácticas específicas y factibles: realiza prácticas que te ayuden a reforzar tu capacidad para recibir amor.

Establece tu intención

Propónte prestar atención a las expresiones de amor. Si sabes que te cuesta recibir amor, es probable que también haya una barrera que te impida reconocerlo. Puede que malinterpretes las palabras cariñosas, que interpretes un abrazo como «dependencia», que veas un regalo como una obligación o que, simplemente, no levantes la vista para fijarte en una sonrisa cariñosa. Los comentarios de las otras personas te ayudarán a superar este tipo de barreras. Pide a tus amistades más cercanas, a tu pareja o vínculo sexo-afectivo o a tu terapeuta que te señalen cada vez que vean que te llega una muestra de amor. Por ejemplo, cuando cuentes que tu compañero de trabajo aceptó quedarse hasta tarde para que tú pudieras irte de vacaciones, la otra persona podría sugerirte que eso parece un gesto de amor. 

Observación sutil y conciencia

El autoestudio y la reflexión son una parte esencial del proceso de transformación. No puedes cultivar y reforzar lo que funciona, ni interrumpir y disolver lo que no funciona, sin una conciencia plena. No basta con darte cuenta simplemente de que has restado importancia a un comentario positivo. Cada vez que alguien te ofrezca cariño, proponte ser muy específico en tu reflexión. Aquí tienes algunas preguntas que te servirán de guía:

Cuando notas que te alejas del amor, responde a las siguientes preguntas:

  • ¿Qué barreras observables había? Es decir, ¿qué podría observar alguien que estuviera a tu lado? Por ejemplo, como un modo de barrera, ¿rompiste el contacto visual, te apartaste físicamente o diste un paso atrás? ¿Hiciste una broma para distraer la atención o empezaste a criticarte o a la otra persona?

  • ¿Qué ocurrió en tu interior? ¿Qué sentiste en tu cuerpo? ¿Qué te dijiste interiormente? ¿Qué creencias inconscientes estaban actuando en segundo plano? ¿Hay alguna imagen o recuerdo asociado que te venga a la mente al pensar en la muestra de amor de esa persona?

  • ¿Cuáles eran las circunstancias de la interacción? ¿Dónde estabas? ¿Qué estabas haciendo justo antes? ¿Quién más estaba presente?

Cuando notas que en una situación determinada has podido recibir amor, responde a las siguientes preguntas:

  • ¿Qué muestras externas de apoyo había? Es decir, ¿qué podría observar alguien que estuviera a tu lado? Por ejemplo, al recibir amor, ¿mantuviste el contacto visual, te volviste físicamente o diste un paso hacia la otra persona? ¿Agradeciste verbalmente ese gesto con un «gracias» u otras palabras o gestos?

  • ¿Qué ocurrió en tu interior? ¿Qué sentiste en tu cuerpo? ¿Qué te dijiste interiormente? ¿Qué creencias estaban actuando en segundo plano? ¿Hay alguna imagen o recuerdo asociado que te venga a la mente al pensar en el gesto de amor de esa persona?

  • ¿Cuáles eran las circunstancias de la interacción? ¿Dónde estabas? ¿Qué estabas haciendo justo antes? ¿Quién más estaba presente?

Diseña prácticas específicas y factibles

A medida que recolectes información reflexionando sobre estas preguntas, podrás diseñar y poner en práctica actividades que te ayuden a eliminar las barreras al amor. A continuación te ofrecemos dos pautas básicas para diseñar tus propias prácticas:

  • La práctica que diseñes es mutuamente excluyente con respecto a los hábitos que no te sirven. Es decir, no te sería posible recurrir a los viejos hábitos o comportamientos en el mismo momento en que estás llevando a cabo la nueva práctica.

  • La práctica es fácil de recordar y sencilla de llevar a cabo. Si esto es así, sentirás una sensación de ligereza y confianza respecto a tu práctica. Una práctica factible no solo incluye el «¿qué?», «¿cuándo?», «¿dónde?», «¿quién?», «¿cuánto tiempo?» y «¿con qué frecuencia?», sino que también te infunde la confianza de que puedes afrontar este reto y hacer algo nuevo.

Por ejemplo, supongamos que, al reflexionar, te das cuenta de que las barreras para amar te surgen con mayor frecuencia cuando te encuentras en un entorno público. En esas situaciones, a menudo evitas el contacto visual y haces bromas para desviar la atención de las muestras de cariño que te ofrece alguien, aunque se trate de una simple palabra amable o un gesto. 

Lo lamentable de las barreras que rodean cualquier necesidad es que, a medida que te vas agotando en relación con una necesidad concreta, inconscientemente estableces normas internas sobre la forma en que debe satisfacerse dicha necesidad. Estas normas pueden volverse más limitadas y rígidas con el tiempo, lo que dificulta recibir de las demás personas y crea un círculo vicioso de decepción y agotamiento. 

Quizás la forma más sencilla de eliminar las barreras al amor sea simplemente dejar al amor a fluir a través de ti. Sin presionarte ni convencerte, invítate a considerar el amor como algo que simplemente está ahí, en lugar de algo que recibes y das.


PRÁCTICA

Durante la próxima semana, cuando estés en casa, establecerás y mantendrás contacto visual cada vez que alguien te ofrezca cariño. Notarás el impulso de desviar la atención de ese gesto y, en su lugar, simplemente dar las gracias. Elegir practicar en un entorno privado te ayudará a ganar confianza y a reforzar tu capacidad para recibir cariño en un entorno público.

También puedes elegir una práctica concreta diaria para dejar fluir el amor entre las siguientes:

  • Respirar a través de tu corazón.

  • Concentrarte con delicadeza en un animal inocente que disfruta de la vida.

  • Sonreir mientras te sientas en silencio y escuchas los sonidos de la naturaleza.

  • Contemplar imágenes que te evoquen amor.

  • Establecer la intención de vivir como la encarnación del amor.

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