Respuestas simples a las exigencias percibidas
Esta Joya de Conexión está disponible en formato audio
A veces una persona – en general de tu entorno cercano – te expresa o te pide algo y tienes la percepción de que en realidad no hay espacio para que tú expreses desacuerdo o digas que “no”. Aprender a mantener la conexión contigo cuando percibes exigencias es todo un desafío y puede resultar realmente estresante. Veamos tres prácticas sencillas.
En primer lugar, observa la reacción de tu cuerpo con una curiosidad cálida. Tu cuerpo reacciona de inmediato ante la percepción de una exigencia. Las reacciones corporales típicas incluyen una o varias de las siguientes: opresión en el pecho, apretar los puños, inclinarse hacia atrás o hacia delante, desconcierto, apretar la mandíbula, etc. Las reacciones verbales se manifiestan en forma de defensividad, dar explicaciones, ataques, disculpas automáticas o retraerse.
La próxima vez que alguien te pida o te exprese algo y percibas exigencias, observa y nombra para ti estas reacciones a medida que surgen.
Nombrar tus reacciones internamente podría sonar algo así:
Siento tensión en la cara.
Noto que quiero defenderme y demostrarle a esta persona lo equivocada que está al exigirme esto.
Tengo la sensación de estar encogiéndome.
Segundo, recuérdate que puedes elegir no entrar en una lucha de poder. Puedes, literalmente, dar un paso al lado y dejar que la energía pase de largo. Después, para darte tiempo de recuperar el equilibrio, repite lo que has oído decir a la otra persona. A veces ¡solo tomar el tiempo de dar ese reflejo de contenido y verificar tu escucha, logra desarmar el potencial malentendido cuando te das cuenta de que interpretaste algo que no era así!
También puedes favorecer la regulación del sistema nervioso girando tu cuerpo hacia uno de los lados o incluso sentándote junto a la otra persona.
Tercero, cuando hayas recuperado el equilibrio, puedes optar por dar empatía u ofrecer tu expresión honesta.
La empatía puede sonar tan simple como: “¡Escuché que hay algo realmente importante para ti en todo esto, ¿verdad?”.
La expresión honesta también puede simplificarse: “Necesito un momento antes de responder. Quiero sentirme más en conexión contigo. ¿Te apetece una taza de té?”
Por supuesto, siempre puedes decir “no”, incluso cuando percibes una exigencia; sin embargo, si se trata de una relación en la que deseas cuidar el vínculo, es probable que quieras comprender qué está sucediendo realmente en ese momento y qué es lo que la otra persona está intentando pedirte. Con esta comprensión más profunda, podrás dar una respuesta sincera y que apoye la conexión.
PRÁCTICA
Tómate un momento para reflexionar sobre la última vez que percibiste una exigencia. Ahora imagínate respondiendo con cada uno de los pasos que se describen aquí:
Identifica en silencio tu estado interno: las reacciones corporales, los pensamientos reactivos y los impulsos de defenderte o atacar.
Recuérdate que puedes elegir no entrar en una lucha de poder y refleja lo que has escuchado.
Ofrece de manera simple una suposición empática o una expresión honesta.